Inicio Policiales Un tucumano fue condenado en Santiago por ingresar droga en una avioneta

Un tucumano fue condenado en Santiago por ingresar droga en una avioneta

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El Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero condenó a cuatro hombres acusados de formar parte de una banda transnacional dedicada al narcotráfico. Los implicados fueron detenidos al ser descubiertos tras haber aterrizado una avioneta en un campo santiagueño con más de 250 kilogramos de marihuana.

Dos paraguayos, un santiagueño y un tucumano radicado en Santiago fueron condenados al reconocerse culpables del delito de “Transporte de estupefacientes con el agravante de ser cometido por tres o más personas en forma organizada”.

En el Juzgado Federal de Santiago del Estero tuvo lugar ayer una audiencia en la que se celebró un juicio abreviado en la que los jueces del Tribunal homologaron el acuerdo entre la Fiscalía y las defensas.

La causa se inició en febrero del 2016 y la instruyó el fiscal federal, Dr. Pedro Simón, quien tras haber reunido todas las evidencias, llegó a un acuerdo para concretar un juicio abreviado con la defensora oficial, Dra. Silvia Abalovich, que representó a tres de los acusados, y el Dr. Osvaldo Pérez Roberti, abogado del restante.

El Tribunal luego de escuchar a las partes y a los acusados, homologó el acuerdo condenando a los dos paraguayos, González Acevedo y Sanabria Rodríguez, y al bandeño Torres a la pena de 7 años y 9 meses de prisión efectiva y $20 mil de multa, mientras que a Villalba, tucumano radicado en Nueva Esperanza, Pellegrini, a la pena de 6 años y $10 mil de multa.

El caso y los roles

De acuerdo con la investigación llevada adelante por el Ministerio Público Fiscal Federal, Marcelo Alejandro Torres, oriundo de La Banda, habría entablado vínculos con Hugo Agustín González Acevedo, residente en Paraguay, para concretar el envío de un importante cargamento de marihuana a suelo santiagueño.

Torres habría sido el cabecilla de una organización local y González Acevedo parte de una banda que preveía la sustancia en el vecino país.

La Fiscalía habría podido comprobar comunicaciones telefónicas previas, ingresos del paraguayo al país un mes antes del “envío” e incluso el extranjero se había hospedado en la casa del joven bandeño durante varios días.

Para concretar la operación, restaban dos elementos importantes: el transporte y el lugar físico para recibir y acopiar la carga.

González Acevedo habría logrado contactar a su compatriota Braulio Daniel Sanabria Rodríguez, piloto de aeronaves con certificaciones y cédulas aprobadas por el vecino país, el cual habría accedido a participar del trabajo.

Paralelamente, Torres habría contactado a Juan Antonio Villalba, domiciliado en Nueva Esperanza, departamento Pellegrini, con el cual habrían fijado un campo ubicado en el paraje Campo Grande -perteneciente a un tercero- como “pista clandestina” óptima para el aterrizaje de la aeronave.

Además, días antes del arribo de la avioneta, Villalba había guardado en su domicilio 6 bidones de unos 50 litros cada uno de combustible para avioneta.

Falla

Un desperfecto mecánico de la aeronave fue el principio del fin para la banda.

La avioneta había aterrizado en un sembradío de soja. Los acusados observaron el aterrizaje y acudieron al punto acordado. Descargaron 13 bolsas de arpillera con paquetes de marihuana y a su vez recargaron el combustible, pero sucedió algo que no contemplaban.

La avioneta sufrió una falla mecánica y no encendía para despegar nuevamente. El nuevo escenario los habría obligado a improvisar y le pidieron a Villalba que lleve la droga a un lugar seguro. El hombre se trasladó hasta un campo en el paraje Rodeo Grande, y ocultó la carga en un horno de carbón en desuso. Procedimiento

El propietario del campo donde aterrizó la avioneta divisó la maniobra y alertó a los efectivos de la Seccional 32 de Nueva Esperanza, señalandoles que además había observado a cuatro hombres en sus tierras, a los cuales desconocía.

Inmediatamente los efectivos partieron en su búsqueda. Antes de llegar al lugar señalado, en un camino vecinal encontraron en primera instancia al hijo de Villalba (menor de edad), caminando junto a González Acevedo.

Una vez que llegaron al lugar donde estaba la avioneta, el paraguayo manifestó que antes Villalba había regresado luego de ocultar la droga en una motocicleta y que trasladó a Sanabria Rodríguez a Nueva Esperanza en busca de repuestos. Los dos fueron detenidos momentos más tarde.

Torres ya había abandonado la zona y fue apresado más adelante en un radiotaxi.

Los policías junto con personal de la Dirección de Drogas Peligrosas se dirigieron al campo donde estaba el horno en desuso y allí hallaron 256 kilogramos de marihuana. Se procedió al secuestro correspondiente, así como también de los vehículos involucrados y la aeronave fue requisada por personal de Gendarmería Nacional.

Fuente El Liberal

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