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“Mi papá era un amor”: las contradicciones del empresario acusado de asesinar a sus padres

Martín Santiago Del Río declaró durante cinco horas. Acusó a su padre de querer estafar a su madre antes del crimen

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Martín Santiago Del Rio ingresó a la fiscalía general de San Isidro con la convicción de declarar. El empresario de 47 años, acusado de asesinar a sus padres de cuatro balazos en una casona de Vicente López, se sentó frente a los fiscales y brindó una indagatoria de cinco horas. No sólo hizo un relato extenso de diversas cuestiones, sino que también respondió preguntas. Los investigadores están convencidos de que incurrió en una serie de mentiras y que no pudo explicar puntos claves de la investigación.

Además, el detenido dijo que su padre, José Enrique Del Rio, “no era un tipo ético en los negocios”. Pero fue por más. Aseguró que juntos habían ideado un plan para estafar a la otra víctima, su madre Mercedes Alonso. Cuando intentó justificar qué estaba haciendo al momento de los asesinatos incurrió, según la visión de la Justicia, en una serie de posibles mentiras que quedaron comprobadas en el expediente.

Los fiscales Marcela Semería, Alejandro Musso y Martín Gómez consideran elementales esas contradicciones para desmoronar el relato que anoche hizo Del Rio hijo.

La detención del empresario se produjo el miércoles por la noche. Cuando le pusieron las esposas en la puerta del barrio privado de Nordelta en el que vivía con su familia, le leyeron la acusación: doble homicidio de sus padres.

Los cuerpos habían sido encontrados el jueves 25 de agosto en el interior de la mansión que el matrimonio tenía en la zona más acaudalada de Vicente López. Ambos estaban sentados en su Mercedes Benz que, a su vez, se encontraba estacionado en el garage de la casa. Ella estaba ubicada en el asiento del conductor y el como acompañante. Ambos estaban vestidos como para salir y con los cinturones de seguridad puestos. El portón automático estaba cerrado y no había ninguna abertura forzada.

La autopsia posterior confirmó que el hombre tenía tres balazos en su cuerpo y la mujer, uno en el ojo.

El interior de la casa presentaba una escena “amañada”, es decir que el asesino revolvió la casa con intención de despistar a la Justicia. Además, la caja de seguridad estaba abierta y faltaba el DVR de las cámaras de seguridad. La hipótesis, desde un comienzo, fue que el agresor ingresó con llave y conocía el interior de la casa.

Cuando comenzaron a relevarse las cámaras de seguridad de las casas vecinas, los investigadores descubrieron que un hombre ingresó a la vivienda el miércoles 24 de agosto por el portón, a las 17.33 y luego salía a las 18.36, justo en la franja horaria donde se cree que ocurrieron los asesinatos.

El seguimiento por imágenes de vigilancia de ese hombre que salía de la casona arrojó resultados sorprendentes: el asesino tenía la misma renguera que el hijo menor, Martín Santiago Del Rio. Cuando llega caminando a la esquina de Richieri y Libertador se sube a la camioneta, justamente, de Del Rio hijo.

La hipótesis de los investigadores es que Martín Del Rio llegó con su camioneta Mercedes Benz a las 16.30 al cruce de Richieri y Libertador y la estacionó. Luego caminó casi 40 cuadras hasta la casa de sus padres, los asesinó y volvió de la misma manera a su vehículo. Se subió a las 19.15 y se fue del lugar.

Los investigadores también creen que el móvil del crimen es económico. El hijo les mintió a los padres en cuanto a la compra de un piso en el Chateau de Libertador. Las víctimas estaban convencidas que el día del asesinato se mudarían a ese lugar, aunque habían sido engañados por Martín porque esa adquisición nunca se realizó como les había dicho. El matrimonio no quería quedarse más en la casona de Vicente López y buscaba irse a vivir a un lugar más seguro.

En la indagatoria, los fiscales le preguntaron a Del Rio hijo qué hizo el miércoles del asesinato entre las 16.30 y las 19.15. “Estacioné la camioneta cerca del Chateau y me quedé sentado dos horas contestando mensajes y respondieron mails. A las 18.30 fui hasta Belgrano”.

Sin embargo, en uno de los informes adjuntados en el expediente, se revela que el celular de Del Rio no registró casi ningún tipo de actividad en ese lapso de tiempo. El tráfico de datos marca que utilizó sólo 2KB, lo cual es lo mismo que decir que no se usó. Por otro lado, la antena de telefonía ratifica que el aparato no se movió hasta las 19.15 de la zona del Chateau. Lo mismo indican las cámaras de seguridad de la zona que recién lo observan salir del lugar a las 19.24, y no a las 18.30 como declaró anoche.

También intentó explicar la situación en el Chateau de Libertador. Dijo que, en realidad, con su padre habían ideado un plan para engañar a su madre., una especie de estafa entre los dos donde le mentían a Mercedes Alonso, diciéndole que habían comprado un departamento cuando eso no existió. Sin embargo, en los chats entre José Enrique y Martín se lee que el hombre estaba convencido, al igual que su esposa, de que se mudarían.

Por lo tanto, creen los fiscales, se trata de una mentira más del imputado.

No sería la única con respecto a este punto. Tanto a sus padres como en la indagatoria, Martín Del Rio dijo que tenía “todo arreglado con la Embajada de Tailandia” para que alquilen la casa de Vicente López una vez que quede liberada. También que, momentáneamente, un alto funcionario de esa entidad diplomática se quedaría en el Departamento del Chateau hasta la mudanza de sus padres. Con esa excusa dilató los tiempos de la mudanza.

Sin embargo, los fiscales comprobaron que nunca hubo contacto entre Del Rio y la diplomatura tailandesa. El supuesto alto funcionario que se mudaría momentáneamente al Chateau no existe. Tampoco se pudo comprobar que haya ingresado alguna vez a la embajada del país asiático, a pesar de que en los chats le enviaba fotos de la fachada a sus padres.

Tampoco pudo explicar en la indagatoria el punto que involucra a la mudadora Verga Hermanos. Quedó comprobado en los chats que Martín les había dicho a sus padres que el día del crimen pasarían a recoger sus pertenencias y llevarlas al Chateau. Pero los fiscales consultaron a los responsables de la empresa y negaron cualquier tipo de contacto previo con el ahora detenido. En la indagatoria, Del Rio hijo no pudo explicar este punto.

La hipótesis es que, por algún motivo, Del Rio hijo les dijo a sus padres que el piso del Chateau estaba comprado y listo para la mudanza cuando, en realidad, lo había adquirido en 36 cuotas y recién se podrían mudar al mes 37.

Mientras se producía la indagatoria, se realizó un allanamiento en el edificio Forum de Figueroa Alcorta donde Martín Santiago Del Rio tenía un departamento alquilado. Por allí pasó luego de asesinar a sus padres el día del hecho. En el lugar se encontró un buzo azul idéntico al usado el día del hecho, una Ferrari que los Del Rio habían ganado en un juicio reciente, una pistola marca Glock calibre 9mm y la documentación de otra arma del mismo calibre, pero de marca Bersa que no aparece por ningún lado.

Los fiscales le mostraron las imágenes del operativo. Martín Santiago dijo que las dos armas eran de José Enrique y que la Bersa faltante podría ser el arma que un supuesto asesinó uso para matar a sus padres. Nuevamente intentó culpar a su padre. Dijo que esa pistola y la documentación de la faltante llegaron a ese departamento porque estaban en una de las cajas embaladas de la mudanza. También que no tenía conocimiento de que esos elementos estuviera ahí. Pero, en ese punto, los fiscales le hicieron notar que, tanto la caja de cartón como la de plástico donde estaban las armas, se encontraban abiertas al momento de ser encontradas en el allanamiento.

Antes de finalizar la indagatoria, le exhibieron las grabaciones de las cámaras de seguridad donde se ve al asesino caminando. En todas dijo no ser él. También le expusieron las similitudes entre el buzo azul encontrado en el allanamieto y el que se ve en las imágenes y nuevamente negó cualquier similitud.

Para finalizar el acto de defensa, volvió a hablar de su padre: “La verdad es que tenemos tanto patrimonio millonario que mi padre nunca quiso banco, nunca quiso crédito, nunca quiso una tarjeta de crédito, nada. Mi madre tiene tarjetas básicas. Era conocido por todos, mi padre siempre decía que no quería los bancos. Mi padre era una persona comercialmente complicada, pero familiarmente un amor”

Martín Santiago Del Rio quedará detenido en la DDI de San Isidro. Está acusado de doble homicidio cuádruplemente agravado por vínculo, alevosía, críminis causa y por el uso arma de fuego. La pena, si es hallado culpable, será de prisión perpetua.

Fuente Infobae

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