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La naturaleza y la historia se entrecruzan en el Parque Nacional Aconquija, en Tucumán

Con propuestas como senderismo desde Tafí del Valle hasta la Quebrada del Portugués, avistamiento de fauna silvestre o una visita al Portal Cochuna, en las cercanías de las "Estancia de las Ánimas", la reserva se prepara para la nueva temporada.

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El Parque Nacional Aconquija, creado en 2018 en la provincia de Tucumán, se llena de aromas y colores en primavera, una temporada ideal para practicar senderismo, apreciar sus exuberantes paisajes y conocer el sitio arqueológico “La Ciudacita”, que integra el “Qhapaq Ñan” (Camino Principal del Inca).

Con una superficie total de 76.207 hectáreas, el Parque Nacional Aconquija es un área protegida que se integra con el anterior Parque Nacional Campo de los Alisos (creado en 1995), y territorios aledaños al mismo.

En el lugar resalta el aliso del cerro, característico del Bosque Montano, ubicado a una altura de entre los 1.500 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, donde forma bosques casi puros.

En cuanto a la fauna, se han registrado más de 400 especies de vertebrados, entre ellas guanacos, lobitos de río, el gato andino, la ranita montana, el ocelote y el loro alisero.

El Aconquija está en la ecorregión Selva de las Yungas y Altos Valles, y uno de los emblemas del Parque es la “monterita canela” o “monterita serrana”, ave que aparece dibujada en el logo.

Comparte la imagen con el sitio arqueológico “La Ciudacita”, que es Patrimonio de la Humanidad e integra el proyecto “Qhapaq Ñan” (Camino Principal del Inca) que une gran parte del continente..

“El ave, que está considerada amenazada, es muy chiquita, tanto que podríamos decir que es una figurita difícil para los avistadores de aves, aunque deben buscarla en las planicies de altura que acá llamamos mesadas”, explica el intendente del Parque Nacional Aconquija, Ramiro Aráoz.

Una de las recomendaciones en cuanto a la fauna silvestre es que quienes se acerquen en vehículo por alguno de los portales de acceso al Parque lo hagan con mucho cuidado porque pueden cruzarse corzuelas, mayuatos (osito lavador, mapache sudamericano), ocelotes o aves.

Desde Tafí del Valle y Amaicha del Valle, en los Valles Calchaquíes hacia el suroeste tucumano, la sucesión de reservas naturales y el PN Aconquija expresan el corredor de naturaleza protegida tucumana.

Hay quienes ofrecen propuestas de senderismo desde Tafí del Valle y en tres noches y cuatro días llegan caminando a través de la Quebrada del Portugués a estos lugares de naturaleza plena.

Además, desde San Miguel de Tucumán se llega hacia el Circuito Sur tucumano, donde la sucesión de pueblos se conjuga con la tendencia actual en el mundo que es reconectarse con la vida al aire libre.

El Circuito Sur es ideal para visitar transitando por la Ruta Nacional 38; las provinciales 301 y 65 (Nacional, tramo solo hacia PN Aconquija) que conducen al visitante a estos sitios de encanto.

Si se observa un croquis de este territorio, se verá en orden de Norte a Sur, el Parque Provincial Ñuñorco; Parque Provincial y Reserva de flora y fauna La Florida; Portal Campo de Los Alisos como ingreso al PN Aconquija, donde también está “La Ciudacita”, un anclaje del Qhapaq Ñan.

La sede de la intendencia del PN Aconquija está en la ciudad de Concepción, en el Circuito Sur tucumano, que además de ofrecer hospedaje, gastronomía y atractivos, permite acceder a uno de los portales con servicios de uso público e infraestructura para disfrutar del entorno natural.

El área protege la selva de yungas y la eco región alto andina, pero por sobre todo, las nacientes de los ríos Jaya y Las Pavas, además de los cursos de agua de Cochuna, Las Cañas, Río Seco y Salí que se convierte en el río Dulce y baña el territorio de Santiago del Estero hasta llegar hasta la laguna de Mar Chiquita, en Córdoba.

El sonido de las yungas, con la exuberancia de la vegetación que acompaña a cada paso, es un privilegio para los apasionados de la vida natural.

Entre el sitio arqueológico y las yungas, antiguos establecimientos de campo dieron lugar a los portales de acceso al Parque Nacional Aconquija.

Es el caso del portal Cochuna, cerca del campo que perteneció a la Estancia Las Animas, “donde está la ´Laguna del Tesoro´, con una extensión de dos hectáreas”, donde según cuenta la leyenda “los Incas arrojaron el oro de ´La Ciudacita”, rememora Aráoz, y agrega que “también dice que un toro de cuernos de oro ataca en las noches a quienes ingresan a buscarlo”.

Por su parte, en el Portal de acceso Campo Los Alisos se emplaza el centro Operativo Santa Rosa, con área pública, oficina de informes, sitio de acampe a distintas alturas, fogones, mesas y grupo sanitario, y la proximidad con la localidad de Alpachiri, que está a unos 12 kilómetros, permite contar con provisiones.

Los senderos autoguiados que se pueden recorrer en Los Alisos invitan a conocer la espesura de las yungas y la vegetación exuberante de este Parque Nacional, como el sendero “El Pozón” y la “Selva Misteriosa”, de unos 350 metros de recorrida, y de baja dificultad.

Las recomendaciones en cuanto a los protocolos se cumplen para preservar la salud de la población y siempre con reserva previa en aconquija@apn.gob.ar, dado que el cupo diario es de 260 personas, entre los tres portales de acceso, para las actividades como senderismo y trekking con posibilidades de dormir y acampe.

Fuente Agencia Télam

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